¿Puedes cambiar la cultura de una empresa para acelerar la transformación?

17 Nov

¿Puedes cambiar la cultura de una empresa para acelerar la transformación?

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Marta Muñoz Méndez-Villamil

Directora de Análisis y Operaciones

IDC España

 

En estos tiempos de auge de la transformación corporativa es fácil olvidarse de la que puede ser, quizás la primera barrera dominante en el camino de la compañía hacia la digitalización total. No es la tecnología, ni el presupuesto necesariamente. Es algo mucho más profundo que eso e inherente al ser humano.

Hace unos días dirigí un almuerzo de negocios en IDC con un grupo de empresas usuarias de tecnología. El tema del debate sobre el almuerzo se centró en la Transformación Digital y el enrevesado viaje que muchas empresas – grandes y pequeñas – deben soportar para llegar a lo que podría parecer una línea de meta en constante movimiento.

Durante el transcurso del debate, alguien lanzó una pregunta de la que nadie se percató, o al menos así lo fingieron, tal vez debido a las muchas discrepancias que podrían surgir a la hora de responder:

¿Puedes cambiar la cultura de una empresa para acelerar y garantizar la evolución hacia la Transformación? Este es mi intento de arrojar luz y tratar de dar mi opinión- muy personal – sobre este tema:

Entre las muchas barreras que identificamos dentro de la industria TIC a lo largo del viaje hacia la Transformación, la necesidad de un cambio en la cultura corporativa se menciona a menudo en la lista de desafíos que las empresas enfrentan hoy en día. A menudo detrás de elementos más obvios y tangibles como presupuestos restringidos, los desafíos de trabajar tanto con sistemas heredados como con nuevos sistemas y arquitecturas de TI, o incluso con reestructuraciones organizativas.

Y, sin embargo, la cultura corporativa es quizás el elemento más retador dentro de esta lista de barreras. Es, de hecho, un tema decisivo que puede hacer inclinarse la balanza hacia el éxito o hacia el fracaso del proceso de transformación, incluso cuando se cuenta con la mejor y más atractiva estrategia.

¿Puedes cambiar una cultura? ¿Puedes cambiar algo que está tan intrínsecamente ligado a la identidad personal de los individuos y tan arraigado en el ADN de la empresa como la forma en que esos individuos han estado operando con la maquinaria y procesos de una empresa durante años o incluso décadas? Desde luego, sí. Eso creo.

Sin embargo, la tarea en cuestión no es fácil y, en mi opinión, está fuertemente ligada a los estilos de liderazgo y vinculada a otros factores, como el hecho de proporcionar a los empleados la mejor tecnología disponible y herramientas optimizadas para realizar sus trabajos de una manera más rápida, más eficiente y digitalizada; es importante también identificar Casos de Uso claros para maximizar el impacto y el éxito de esa Transformación; y, por último, asegurar la mejor conectividad entre los muchos dispositivos y ubicaciones. Los estilos de liderazgo importan.

Un estilo de liderazgo que fomenta y empuja el uso de soluciones, herramientas, dispositivos y procesos innovadores en toda la fuerza de trabajo es crucial para asegurar el éxito de cualquier iniciativa de Transformación. Sin embargo, este estilo tiene que permitir errores y fracasos en el camino, en un viaje donde “dos pasos adelante y un paso atrás” pueden tener lugar sin desalentar ni tener consecuencias para los empleados involucrados.

Al proporcionar una red de seguridad para los fallos o un ambiente controlado en el que poner a prueba estas nuevas soluciones y procesos, los líderes de las empresas están enviando un mensaje claro al resto de la compañía: el continuo apoyo y el entendimiento de que el cambio en la cultura corporativa no es sólo una tarea individual, sino una más amplia y profunda a nivel empresarial.

La mayoría de las personas se sentirían tranquilas con este entorno. Y, al no querer fallar, estarán dispuestos a probar nuevas herramientas, procesos y soluciones que pueden llevar a una mayor innovación. Porque, seamos honestos, a nadie le gusta el fracaso. La mayoría de nosotros valoramos las recompensas de un trabajo exitoso, el reconocimiento y la apreciación de un trabajo que, no solo tiene éxito, sino que también añade valor a la empresa o al cliente final.

En mi experiencia un gran número de personas realmente trabajará hacia la excelencia y pondrá un esfuerzo adicional para lograr un resultado exitoso si sienten que son apoyados por su equipo de gestión, si se les da el margen de maniobra suficiente y la confianza para permitirles tomar sus propias decisiones y probar nuevas soluciones, nuevas ideas; Para colaborar más allá de los límites de sus equipos inmediatos. Por lo tanto, un estilo de liderazgo que refuerza y promueve la proactividad es clave para la innovación y para asegurar el éxito de una estrategia de transformación.

Los estilos de liderazgo, pueden, por lo tanto, cambiar las culturas corporativas … y por lo tanto, la transformación.

 

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