27 Mar
inteligencia artificial idc

Inteligencia Artificial, realidad o ficción

¿Cómo de integrada está la tecnología basada en inteligencia artificial en nuestras vidas y qué papel acabará desempeñando?

Quizás la amplia filmografía y el deseo de la humanidad de vivir de manera más confortable, nos ha hecho durante años pensar en tecnología y futuro generando automáticamente un pensamiento profundo en la mayoría de las personas que se asocia con el concepto inteligencia artificial.

Pensemos en esas primeras referencias que hemos tenido como “2001 una odisea espacial” que ya en 1968 mostraba un aguerrido asistente de la nave espacial HALL9000, que aprendía por sí mismo para luchar contra la tripulación según la interpretación de supervivencia de la programación de su algoritmo base. Desarrollando nuevas habilidades como la lectura de los labios para comprender los planes ocultos de los tripulantes en su afán por desconectarlo.

Otros ejemplos como “el hombre bicentenario” que en 1999 dibujaban la cara amable de la inteligencia artificial puesta al servicio del hombre, primero como asistente personal y después como identidad propia independiente, ganándose la categoría equivalente a un humano por mérito propio derivado de su comportamiento autónomo.

Incluso el mundo del cine de animación, de la mano de Pixar en 1986 con su “Cortocircuito”, acercaba esta paradoja de conocimiento (racionalidad) y emoción que difícilmente podría llegar a solventar un motor de inteligencia artificial (o no!), tratando de mostrar el maravilloso fenómeno de la inteligencia artificial en sus fases de toma de datos, análisis y comienzo de la toma de decisiones autónomas para dar el salto al aprendizaje espontaneo cual cerebro humano. Y donde los sentimientos y emociones son difíciles de sintetizar bajo un marco de ceros y unos.

Ya en 2001 de la mano de Spielberg, con “AI”, se mostraría una evolución de la inteligencia artificial con ese aprendizaje imparable asociado la captación de datos y experiencias que desencadenarían la generación espontánea de emociones (aprendidas o inducidas) que darían lugar a los primeros sentimientos artificiales.

Quizás para muchos, el concepto “Inteligencia Artificial” siempre estará asociado a la saga “Terminator”, que desde 1984 y en sus diversas secuelas nos muestra un futuro controlado por Skynet, una versión de inteligencia artificial evolucionada, que acaba por controlar su propio ejercito de robots en una guerra despiadada contra aquello que identifica como gran amenaza para el planeta: el ser humano.

En cualquier caso, quien más quien menos lleva prácticamente toda la vida muy familiarizado con lo que significa la inteligencia artificial. Pero ¿qué hay de cierto en todo ello? ¿En qué grado de realidad y madurez se encuentra la inteligencia artificial hoy en día? ¿Y qué esperamos que pueda llegar a realizar esta tecnología en un mundo digital e hiperconectado como el que estamos viviendo?

Responder a estas preguntas significa desmitificar muchas de las cosas que hemos visto en el cine. Y aunque quizás muchas de ellas puedan llegar a realizarse en un futuro cercano, todavía queda mucho recorrido.

Actualmente la tecnología de inteligencia artificial se encuentra todavía en estado embrionario, ya que necesita procesar grandes cantidades de datos, para generar modelos nuevos de aprendizaje y así poder tomar decisiones espontaneas inteligentes en tiempo real. Según IDC, no será hasta 2022 cuando las tecnologías de inteligencia comiencen a integrar la visión y la voz como parte afectiva que puede dar inicio a la “inteligencia artificial emotiva”.

La tecnología y su desarrollo en laboratorio están mostrando grandes avances en este campo, pero no olvidemos que todavía existen ciertas limitaciones físicas para hacer realidad un sueño que cada vez está más cercano. Hay que entender la gran cantidad de toma de datos y procesamiento que se necesita para elevar el proceso de automatización a un nuevo nivel autónomo independiente y en tiempo real.

Para ello, hace falta construir una red de datos y comunicaciones que se extienda globalmente y permita transformar la toma de datos del mundo real, de la mano de IOT, hacia el procesamiento e inteligencia que se genere en la nube. Estos dos extremos necesitan ser conectados de la manera más eficaz posible, habilitando una recogida de datos y procesamiento masivo con la componente de inmediatez que haga posible esa acción/reacción en tiempo real. En este momento, la red de datos y comunicaciones muestra latencias muy por encima de las necesidades de la inteligencia artificial. Proyectos como el coche autónomo revelan que no será posible su estandarización hasta que este cambio en la red de datos y comunicaciones se produzca.

La nueva red que haga realidad la inteligencia artificial será una red SDN (sofware define network) y más concretamente será la tecnología 5G la que revolucione en volumen y latencia la capacidad actual de las redes. Los primeros pilotos de redes 5G comienzan a ver la luz, y a las puertas del Mobile World Congress de Barcelona, volverá a acaparar los titulares de todos los medios como uno de los avances que revolucionaran la forma que hoy en día tenemos de procesar los datos. Quizás tengamos que esperar un par de años a ver como las primeras redes comerciales 5G materializan la pista de despegue de la inteligencia artificial.

Mientras tanto, las inversiones en el mercado de inteligencia artificial se focalizan hacia la construcción de las plataformas cognitivas que desde la nube deben acoger “el cerebro” central de operación. Desde IDC, vemos que el mercado entorno a la inteligencia artificial será una de las áreas de mayor crecimiento en Europa en los próximos 3 años, con una cifra de inversión que llegará a los 4.366M€ y con una tasa de crecimiento del 36% CAGR entre 2018-2022.

En paralelo, el desarrollo de los algoritmos de inteligencia artificial facilitaran la integración en prácticamente cualquier dispositivo de la nueva era digital. Según IDC, en 2022 el 25% de los dispositivos y sistemas Endpoint contendrá algoritmos de IA.

La inteligencia artificial cambiará la forma en la que nos relacionaremos con la tecnología, y al igual que en los ejemplos del cine citados más arriba, estos nuevos interfaces serán conversacionales y acabarán por ir desplazando poco a poco los actuales métodos de interacción basados en pantallas. De hecho, desde IDC predecimos que en 2024 las interfaces de usuario y automatización de procesos con IA reemplazarán un tercio de las aplicaciones basadas en pantalla de hoy.

En pleno desarrollo de la nueva era digital, la inteligencia artificial deberá contribuir a modificar los métodos de interacción humano-máquina, al mismo tiempo que conseguirá articular un cambio en la manera de automatizar procesos y toma de decisiones. Según IDC, en 2024, 50% de las tareas repetitivas serán automatizadas y 20% de los trabajadores especializados tendrán un asistente digital colaborativo.

La colaboración será la clave de cualquier proceso digital. Una colaboración, que conforme la inteligencia artificial vaya penetrando en nuestras vidas, hará que los entornos colaborativos no solo sean entre personas sino entre personas y asistentes virtualizados. Esperemos que los HALL9000 y los Skynet del futuro realmente sean soluciones eficientemente gestionadas, que embeban la seguridad como parte clave de su diseño y que consigan aportar su granito de arena al fin sobre el que se están desarrollando: ayudar a hacer el mundo un lugar más colaborativo, más fácil y más eficiente.

Emilio Castellote

Senior Research Anaylist, IDC Spain

20 Mar
canal multicloud

El factor MultiCloud en los Servicios Gestionados Digitales

A medida que las empresas avanzan en sus planes de digitalización, se dibuja también el escenario Cloud en el que deberán mostrar su competitividad.

Según IDC, la previsión de gasto de las empresas en España para 2019 será de 47,5mil M€, lo que supondrá un incremento del 1,7% respecto al pasado 2018

Se observa cómo el 60% de las empresas españolas se encuentran en los estadios 2-3 del modelo de madurez digital de IDC que estable el estadio 5 como objetivo final en el proceso de digitalización.

Llegar a ese estadio 5, sinónimo de empresa digital nativa, se ha convertido en los últimos años en el objetivo a alcanzar. Para ello deberán tener muy claras que las claves del nuevo escenario digital serán tres: MultiCloud, Servicios Digitales Gestionados y Datos Inteligentes. Todo ello para lograr crear experiencias digitales que atraigan y mantengan al usuario.

El canal deberá poner el foco en estas tres áreas hacia las que irremediablemente toda empresa se dirige y que supondrán nuevas líneas de desarrollo:

  • El entorno MultiCloud implica realizar planes de migración desde el mundo tradicional hacia la nube. Muchas empresas comienzan a comprender que el paso a la nube no es simplemente un cambio de ubicación de la información, sino una redefinición de la estrategia de gestión de procesos y cargas de información además de una oportunidad para consolidar y optimizar los silos de información acumulados durante años. Está claro que según IDC en 2021 50% de los ingresos provendrán de la transformación de modelos de negocios digitales basados en economías de plataforma y monetización de datos. Pero antes de poder llegar a la monetización del dato, las empresas necesitarán ayuda del canal para realizar los procesos de integración entre el mundo tradicional y el mundo Cloud, y en la gestión de las nuevas infraestructuras Cloud, que de la mano de la infraestructura como servicio (IaaS) alcanzará en 2019 uno de los mayores crecimientos con un 22,5% respecto a 2018.
  • Servicios Digitales Gestionados ofrecidos por el canal, serán demandados por toda empresa que quiera consolidar su presencia digital. Las empresas comienzan a entender la necesidad de delegar tareas de operación, gestión, mantenimiento y soporte técnico en proveedores de servicios capaces de ofrecer a cambio confianza y un alto grado de disponibilidad. Los proveedores de servicios digitales gestionados deberán trabajar en las optimización y automatización de procesos, ya que estas serán dos de las áreas que las empresas más demandarán. Según IDC, en 2024, 50% de las tareas repetitivas serán automatizadas. La demanda de servicios digitales gestionados llegará a todas las áreas, incluso en aquellas estratégicas como la CiberSeguridad en la que la demanda de servicios gestionados acaparará el 25% de la previsión de gasto que las empresas tengan en 2019 para esta área.
  • Los Datos inteligentes marcarán la competitividad digital de las empresas, y alrededor de su análisis el canal tendrá otra gran oportunidad de desarrollo. Para ello hemos de comprender que según IDC, en 2022 el 50% del análisis inicial de los datos provenientes de IoT se efectuarán en Edge, y eso significará que aquellos que sean capaces de ver la oportunidad de IOT más allá de su despliegue y consoliden plataformas de concentración de datos en el Edge y algoritmos que aporte inteligencia al dato, estarán ofreciendo uno de los mayores valores demandados por las empresas en la nueva economía digital.

Indiscutiblemente, los nuevos modelos digitales están generando nuevas oportunidades para el canal que deberá reenfocarse hacia un modelo de servicio gestionado de confianza y muy vinculado con la automatización y la inteligencia de datos. El rol de proveedor de servicios deberá evolucionar para tratar de cubrir las siguientes áreas:

  • Concentrador de la tecnología de forma transparente a sus clientes que demandan mayor sencillez y agilidad independientemente de la tecnología utilizada y su implantación y operación.
  • Creador de ofertas y servicios personalizados que se adaptan a cada escenario particular y en las condiciones de entrega demandadas por cada empresa
  • Facilitador del escenario MultiCloud a la hora de integrar el mundo tradicional y el mundo digital y aportar valor a la consolidación y gestión de los nuevos procesos didgitales
  • Orquestador “MultiX” con capacidad para cohesionar cualquier punto de entrada en la empresa y facilitar un único punto de
  • Garante de los niveles de servicio acordados con las empresas que confíen en el modelo digital delegado que requerirá no solo ofertas personalizadas sino acuerdo de nivel de servicio muy específicos a cada cliente.

Es un hecho que las empresas continúan con su carrera en el proceso de digitalización hacia ese estadio 5, y muchos comienzan a darse cuenta de la necesidad de contar con un canal especializado que simplifique los nuevos procesos y le ayude a recorrer el camino lo antes posible. Todo ello supone una gran oportunidad para el canal, que al igual que la empresa, deberá redefinirse par adaptarse a las nuevas necesidades digitales del mercado.

Emilio Castellote

Senior Research Analyst, IDC Spain

12 Mar
elevando el dato

Elevando el DATO a la categoría de Servicio

La digitalización de la sociedad y los entornos corporativos continúan su proceso imparable alrededor del DATO. El DATO se convierte en el activo más valioso para las organizaciones. La captura de este y su posterior análisis serán dos de las áreas estratégicas de valor para cualquier organización digital.

Hablar de la toma de datos en la era digital es sinónimo de despliegue de red IOT (internet of things). Mediante la construcción de nuevas redes de adquisición de datos se espera poder perfilar con mayor detalle al usuario, al dispositivo, a las infraestructuras, etc… y tener una

Según IDC, España es el quinto país por gasto en IoT en Europa, y se espera que el gasto crezca un 14% anualizado entre 2018 y 2022 hasta los 15 mil millones de euros. Los dispositivos y los servicios necesarios para el despliegue y mantenimiento de IoT van a ser las partidas más relevantes suponiendo el 80% del total.

El canal que quiera aprovechar la oportunidad que se abre con la nueva economía digital alrededor del DATO deberá enfocarse en todas o alguna de las tres fases secuenciadas que se generarán entorno a IOT:

  1. Despliegue, instalación y configuración inicial de la red de IOT. Modelo tradicional de hardware con márgenes muy ajustados por la competitividad global y donde el canal deberá aportar el valor asociado a la instalación y configuración inicial.
  2. Mantenimiento y soporte técnico. La propia red de IOT facilita a su vez una funcionalidad de autosupervisión de los propios dispositivos que abren una nueva oportunidad para aquel canal que se especialice en este nuevo modelo de servicios que permitirán el desarrollo de nuevas soluciones y/o plataformas capaces de integrar las funciones de monitorización, supervisión, reporte y actuación remota.
  3. Servicios de valor añadido asociados a la explotación de los datos generados en la red de IOT. La red de IOT actuará como concentrador de datos, y aquel canal que sea capaz de utilizar la plataforma de monitorización y soporte para añadir servicios adicionales de análisis de datos conseguirá facilitar a sus clientes la inteligencia de información que muchos están buscando.

El mercado demandará cada vez más la inteligencia del dato que sea capaz de posicionar a una organización en un nuevo marco de competitividad digital donde aquellos que mejor conozcan el mercado y sean capaces de facilitar servicios/soluciones a medida para cada uno de sus potenciales usuarios se acabará consolidando como líder de mercado.

La oportunidad del canal en esta nueva era digital va más allá de continuar con el papel de mero distribuidor de productos y comercializar servicios de soporte técnico. Debe aprovechar el momento para transformar sus capacidades hacia el mundo de la analítica de datos y mediante su rol de concentrador en el mercado, articular nuevos servicios de valor añadido acordes a las necesidades de sus clientes que sí o sí acabaran demandando nuevos servicios de inteligencia para optimizar su posicionamiento en un mercado cambiante y en continua redefinición.