Colaboración, flexibilidad, seguridad, dinamismo y experiencia son algunas de las características que definen el nuevo puesto de trabajo fruto de la transformación que están viviendo las empresas para incrementar su productividad. IDC Research España analizó en su evento Workplace Transformation a finales de noviembre en Madrid las líneas maestras de ese puesto de trabajo del futuro que ya se está haciendo presente.

El puesto de trabajo ha cobrado hoy en día una relevancia estratégica en las empresas: “crea valor, atrae talento e influye en la satisfacción de la fuerza de trabajo y la vez en su productividad”, explicó Ricardo Malhado, analista senior de IDC Research España, en su ponencia. Por estos beneficios, la transformación del puesto de trabajo es hoy una apuesta.

Según datos de IDC Research España, en nuestro país el 45% de los CIOs aseguran que los servicios de workplace, endpoint y mobility son la prioridad de inversión. Y entre sus habilitadores, la movilidad, el número creciente de dispositivos y las expectativas de las fuerzas de trabajo. Estos cambios se producen, además, en un entorno en el que la población está envejeciendo, pero sigue necesitando trabajar, y en el que se incorporan al mercado laboral nuevas generaciones nativas digitales.

Otros de los cambios que señala IDC Research España de cara al futuro, es que el trabajo no estará estrictamente asociado a un espacio físico ni a un horario determinado. “Se redefinirán los espacios de trabajo y habrá múltiples configuraciones que afectarán al lugar de trabajo, a las herramientas y a las personas”, apuntó.

En tercer lugar, se producirá un cambio cultural inevitable en las organizaciones de todas las industrias a las que acudirán a las comunidades y plataformas online para adquirir nuevas capacidades y habilidades. Los modelos de adquisición de talento tradicionales evolucionarán hacia un planteamiento más rápido, virtual, sin límites y orientado a tareas.

Y finalmente, señala la consultora apunta que los empleados del futuro verán máquinas y humanos colaborando y transformando la naturaleza del trabajo. De hecho, en cinco años, se prevé que hasta un 20% de los trabajadores europeos del conocimiento poseerán un bot, smart agent u otro tipo de software cognitivo como compañero de trabajo.

Así las cosas, en estos nuevos entornos, dominará la contribución y la colaboración del empleado y la tecnología impulsará la productividad de los trabajadores en los entornos de oficina y en los entornos operativos como logística, producción o mantenimiento. Ante este panorama, desde IDC Research España queremos aportar estas 5 consideraciones para los CXO:

  1. No ignorar el impacto que las tecnologías emergentes tendrán en el futuro del trabajo.
  2. Identificar y priorizar las áreas y funciones de negocio que podrán ser más impactadas por la revolución de la cultura empresarial en curso.
  3. Encontrar el equilibrio entre el enfoque tecnológico y el enfoque en el usuario;
  4. integrar la seguridad en todas las soluciones desplegadas;.
  5. Tener cuidado con la automatización extrema, manteniendo los controles, correcciones y restricciones necesarias en los procesos.